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Entrevista a Freedonia

Mar 16, 2016 | Entrevistas | 0 comentarios

Fotos: LaLocomotora.es

Quedamos con Fran y Maika en el renovado Café Barbieri, a escasos metros de la plaza de Lavapiés. Aprovechamos la ocasión para pasar revista a sus 10 años de trabajo como banda, a su sonido y a un estilo que emerge, el Soul, y que encuentra en Freedonia a una de sus banderas dentro del territorio nacional, con un directo que te deja tiritando.

10 años en la carretera, ¿Cómo sienta eso?

Muy bien, la verdad. Son 10 años de aprender muchas cosas juntos, empezamos muy verdes en esta historia y, cada uno desde su sitio, hemos tenido que «afilar la punta» y trabajar mucho en común.

Al final somos una familia, obviamente es un trabajo y como tal tiene sus roces, pero lo interesante es cómo hemos ido adaptándonos a todos los inconvenientes y construyendo un trabajo común que nos gusta a todos y con el que estamos a gusto.

¿Que tiene Freedonia que no tienen otras bandas?

La primero la relación personal que se genera en el día a día con los miembros de la banda. Nosotros primero nos hicimos amigos y luego formamos la banda, eso influye mucho. Además tenemos la suerte de que Miguel Peira, nuestro mánager, siempre nos ha echado una mano a la hora de pulir contratiempos a nivel interno. Y hemos tenido crisis, claro que sí, pero siempre hemos afrontado los problemas juntos. Somos como una asociación cultural y como tal actuamos, no solo en los conciertos sino que hacemos más cosas, talleres formativos, divulgativos, participamos en un documental de musicoterapia con niños con problemas de autismo, hemos ido a tocar a colegios sin avisar a nadie, etc. Los conciertos no son lo único que mantiene vivo a Freedonia, son la vía para difundir la música que nos gusta, pero solo una parte, muy importante sí, pero una parte de nuestra actividad como colectivo.

El Soul tiene tanta fuerza y tanta energía porque fue una forma de canalizar lo que la población negra quería decir y no les dejaron durante tanto tiempo. Por eso es una música con tanto sentimiento.

Al final si en un equipo de trabajo todo el mundo tiene los mismos objetivos y se lleva bien, puede haber roces, pero el bloque se mantiene, al menos en nuestro caso.

FREEDONIA

Aun así, es que esto es muy difícil, también hay que decirlo. En el mundo de la música está todo en contra y requiere un esfuerzo importante. En realidad te lanzas a la aventura pero nunca sabes del todo lo que te puedes encontrar. A veces, cuando vienen muchos baches, la gente discute y es normal. También en esas situaciones aprendes a ver quien está y quien no está.

Además te encuentras con que tú tienes que asegurar la rentabilidad del «producto» antes de que cualquiera pueda apostar por ti. Nadie nos ha financiado nunca. Puedes luchar contra eso o ver con qué recursos cuentas y tirar hacia delante. Llegó un momento en la banda en el que nos dijimos: «¿Qué es lo que necesitamos hacer para que los temas suenen bien?». Estudiar. Y nos pusimos a ello. Cuatro o cinco años estudiando hasta que sacamos el primer disco, es lo que necesitábamos.

Sacamos el disco cuando pudimos sacarlo. Después nos salían pocos conciertos, pues decidimos organizarnos nosotros mismos la distribución, prensa, redes sociales… y ahora una tienda de discos online porque estamos vendiendo. Uno se encarga del tour, otro gestiona el dinero. Obviamente nos hemos asesorado, pero tenemos reuniones semanales como en cualquier organización.

Imagínate tener a una persona pensando en todos estos asuntos y a 10 «haciendo» (música), nosotros hemos preferido tener a 10 tíos pensando y 10 tíos haciendo. Esto te permite dividir mejor el trabajo y poder dedicarte a otras cosas, como tener un niño… (risas) y además sabes que cuando aparecen cabezonerías, tienes a un compañero al lado que te va a decir «esto se te esta yendo de las manos» y sabes que te lo dice un amigo.

…trabajamos mucho el estilo al principio para que sonara como tenía que sonar, como a nosotros nos gusta, y ahora empezamos a experimentar un poco más.

Realmente es la situación la que te crea la necesidad y los principios los teníamos desde el comienzo. Cuando decidimos apostar por Creative Commons primero nos informamos y consultamos con SGAE el funcionamiento y las alternativas que teníamos para gestionar nuestra música, el reparto de los beneficios, etc. y lo que recibimos fueron complicaciones y un NO por respuesta frente a cualquier opción que no fuera la que ellos proponían. Decidimos apostar por nuestros principios.

¿De donde viene el sonido Freedonia? Vuestra imagen y vuestras letras apuntan un poco hacia la idea tradicional de Soul asociada a la defensa de las libertades y los derechos civiles. En vuestro caso, ¿es lo que parece?

Sí, completamente. Todas las músicas que tienen raíz, tienen algo especial, la música negra surge en un contexto en el que se llevaron a mucha gente en barcos fuera de su tierra y los pusieron a trabajar en las peores condiciones. Se hicieron auténticas barbaridades. Aún así, con lo único que tenían, su acervo cultural, fueron capaces de levantarse y de ser lo suficientemente flexibles como para incorporar lo que se encontraron en ese nuevo viaje. Eso se convierte en una herramienta de lucha que sale del corazón. El Soul tiene tanta fuerza y tanta energía porque fue una forma de canalizar lo que la población negra quería decir y no les dejaron durante tanto tiempo. Por eso es una música con tanto sentimiento.

El tema Dignity and freedom fue una canción que salio así y nos gustó (…). Nuestros padres están salvando la barca que teníamos que haber salvado nosotros y nos hemos quedado un poco con cara de imbéciles.

Nos fijábamos mucho en los clásicos, pero sobre todo al principio del proyecto. Ahora también los miramos, no puedes dejar de revisarlos, porque con las facilidades que te da Internet nunca dejas de descubrir a gente nueva que ya hacía muy buena música en los 60. Pero nosotros trabajamos mucho el estilo al principio para que sonara como tenía que sonar, como a nosotros nos gusta, y ahora empezamos a experimentar un poco más. Tenemos nuestras propias ideas, lo que nos gusta. Mezclamos más cosas. Lo nuevo que acabamos de grabar tiene muchas influencias orientales y africanas. Con el tiempo pierdes un poco el miedo a hacer lo que te da la gana.

Por ejemplo, el tema Dignity and freedom fue una canción que salio así y nos gustó. Así se quedó. No lo habíamos planeado ni para título de disco ni nada, pero salió. Y es que es cierto que esto sucedió en un momento en el que estaba pasando el 15M. Lo hemos vivido, lo hemos visto, hemos padecido un engaño grande. Nuestros padres están salvando la barca que teníamos que haber salvado nosotros y nos hemos quedado un poco con cara de imbéciles. Así que cuando reaccionas lo haces con cierto cabreo, y reivindicas algo que es básico y que, además, nos habían prometido que iba a ser así: «Estudia chaval que vas a tener un buen trabajo, digno…». Entonces cuando llegas a ese momento te das cuenta de que «esto no es lo que me habían contado» y sobre todo ves a gente que intenta hacer bien su trabajo de una manera digna, sin robar a nadie, de forma honesta, y no pueden. Y si lo hacen viven en la miseria.

De repente aparecieron esas dos palabras, «libertad y dignidad (Dignity and freedom)» y nos gustó mucho. No son conceptos manidos que tienen que estar dentro de un cajón, sino que los venimos necesitando de hace bastante tiempo. Quizá no hemos sido tan conscientes hasta ahora.

El apoyo institucional

Muy poco o casi nada. Para ser honestos estuvimos un año con el programa GPS (Girando Por Salas), que es una apuesta estupenda, pero es completamente insuficiente. Hay una carencia cultural importante en nuestro país en cuanto a la música, tanto en el plano formativo como en el institucional, estructural o fiscal.

Hemos tenido varias experiencias internacionales y es ahí donde ves que las cosas no funcionan igual. Cuando estuvimos en Marruecos en el festival «Visa for Music» el trato fue estupendo, nos cuidaron mucho, estaban preocupados por nosotros todo el tiempo, por difundir nuestra música, hacernos un vídeo, etc. También cuando nos invitaron a Lituania la respuesta fue fantástica, unos técnicos muy profesionales, personas que se implican mucho en su trabajo, la gente de producción también entregada y el público espectacular. De hecho estamos intentando cuadrar otra gira por allí.

No sé qué pasa en nuestro país. Entiendo que en España no es una cuestión de la gente porque los que vienen a nuestros conciertos, a los de Anaut, a los de Aurora García, o a cualquiera de las bandas que hay ahora en la escena, salen encantados. El otro día se hizo un homenaje a James Brown en la sala Shoko y se quedaron bastantes personas fuera. Eso quiere decir que a la gente le gusta, el estilo gusta y el público responde porque hay buenos espectáculos.

Tenemos que valorar muy bien el trabajo creativo y estar seguros de lo que hacemos porque la gente lo quiere disfrutar. No puedes acelerarte pensando solo en cosas nuevas ni dormirte. Y, sobre todo, ser nosotros siempre.

¿Hacia dónde mira Freedonia? ¿Qué es lo siguiente?

Queremos intentar ver cómo enfocamos el siguiente proyecto, prepararlo un poco mejor y no tener que correr tanto. Acabamos de grabar cuatro temas, nos quedan algunos más. Lo importante es que vayamos teniendo material para poder organizarnos bien y verlo con un poco de distancia. Tenemos que saber donde poner el foco en cada foto y habrá un momento en el que todo encaje.

Sobre todo es importante que haya un componente de evolución en los espectáculos. Nos gusta que la gente repita en los conciertos y entiendo que al espectador le gusta encontrarse cosas nuevas y disfrutar un poquito de lo que vio la última vez. Eso nos obliga a nosotros también a estar en forma y a generar un poco de incertidumbre en la gente. Es importante respetar al público que nos viene a ver, lo tenemos muy en cuenta.

También es muy importante para nosotros emocionarnos con todo lo que hacemos en el escenario, si algo de repente deja de gustarte eso quiere decir que lo vas a impostar y lo que transmites va a dejar de ser auténtico. Tenemos que valorar muy bien el trabajo creativo y estar seguros de lo que hacemos porque la gente lo quiere disfrutar. No puedes acelerarte pensando solo en cosas nuevas ni dormirte. Y, sobre todo, ser nosotros siempre.

http://www.freedoniasoul.com  //  @FreedoniaSoul  //  Facebook FreedoniaSoul  //  Youtube FreedoniaSoul

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Sobre el autor

Dani

Sociólogo, con cierta afinidad por la tecnología, usuario de software libre y amante de la música, la cultura y las buenas relaciones sociales. A veces me llaman lanide.

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