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El San Juan del Siglo XXI (El Johnny)

Feb 12, 2016 | Noticias | 0 comentarios

Hace unos días se presentó oficialmente una nueva propuesta para levantar lo que fue el mítico Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid y con él su Club de Música y Jazz, El Johnny. Varios músicos, medios de comunicación, ex-miembros/ex-alumnos del colegio mayor San Juan Evangelista y los representantes de la propia Fundación San Juan Evangelista, se dieron cita en los Teatros del Canal.

Desconozco de primera mano la huella que dejó el Johnny en su momento pero tanto su legado musical como los testimonios de todos los que pasaron por aquel colegio mayor parece que indican que jugó un papel más que relevante en la sociedad de la época por diferentes motivos.

El colegio mayor se funda en 1966 y el Club de Música y Jazz en 1970. Son años en los que la realidad política y social era complicada, estábamos en la etapa final de una dictadura. Una época, no hay que olvidarse, en la que aún no teníamos partidos políticos, ni marco constitucional y sucedían cosas como que las mujeres casadas estaban obligadas a presentar la llamada “licencia marital” (obtener el consentimiento de su marido) para trabajar, comprar, ocupar cargos públicos u obtener el pasaporte.

Origenes culturales del Colegio Mayor San Juan Evangelista

Uno de los documentos fundacionales del Colegio Mayor San Juan Evangelista

En ese contexto la razón de ser de este colegio mayor tenía que ver con algo como esto:

… lo esencial es la experiencia formativa, y si lo que se busca es un lugar de formación de espíritus independientes, cultos, tolerantes y comprometidos con sus deberes como profesionales y como ciudadanos, no se encontrará un sitio mejor que éste.

Llegó a haber en el colegio más de 30 aulas/talleres (unos permanecieron, otros fueron cambiando o desapareciendo) que intentaron cubrir todas las inquietudes culturales o sociales:

Agenda cultural, aula de arquitectura, arte, bicis, astronomía, música, aula verde, de baile, biblioteca, centro de estudios Juan de la Rosa, cine club, club de música (que más adelante pasaría a ser El Club de Música y Jazz San Juan Evangelista), el Corral de las Comedias (dedicado al teatro y que albergó propuestas de » Els Comediants», «Els Joglars» de Albert Boadella, «El Brujo» o Juan Margallo), deportes, derechos humanos, política, la revista La Cola del Gallo, imagen y sonido…

De modo que la aportación del «San Juan Evangelista» no se limita a su Club de Música y Jazz, sino que el propio centro fue, en sí mismo, toda una declaración de principios y un ejemplo a seguir. De ahí que muchos de los mensajes de apoyo que recibe esta nueva etapa del centro no solo tienen que ver con las grandes figuras que pasaron por allí, sino con los valores que respiraban, con una forma de estar en el mundo. Y apuesto a que muchos de los lazos que allí se generaron entre unos y otros están hechos de un material más resistente del habitual.

Dicho esto, la problemática a la que se enfrenta la Fundación San Juan Evangelista es más compleja de lo que parece.

La cantidad económica necesaria pera rehabilitar el proyecto es considerable y aún no está resuelta del todo, ni la cantidad real, ni quien la asumirá, ni cómo. Todos los daños provocados durante la famosa «ocupación» agravaron mucho la situación (qué bueno sería que fuésemos un poco más respetuosos con lo movimientos sociales y no utilizásemos términos como el de okupa con tanta ligereza).

El apoyo a la fundación desde entidades externas a la propia Universidad Complutense parece ser una realidad pero también lo es que otras empresas también tienen interés en darle otros usos al espacio que ocupa el colegio mayor.

Es curioso como la misma problemática que encontramos en otros ámbitos (el lucro, la mercantilización absoluta de la sociedad y el beneficio a costa de cualquier circunstancia) se ponen de manifiesto también en un caso como este. Durante la rueda de prensa tuve la sensación, en varias intervenciones, de que esas reivindicaciones, que suelen estar en boca de los movimientos sociales, eran exactamente las mismas que abanderan esta nueva etapa del San Juan. Porque es obvio que, en términos estrictamente económicos, una propuesta de colegio mayor con actividades culturales frente a un hotel de estudiantes es un partido perdido desde antes del pitido inicial.La Leyenda del templo

Por otro lado nos urge la necesidad de espacios culturales, actividad cultural, desarrollo cultural. La importancia de esta propuesta no solo es recuperar un legado sino asentar o marcar una dirección hacia un objetivo diferente. Es necesario aire fresco. No es posible que, ante situaciones de crisis como las que padecemos, el músculo cultural esté tan atrofiado, y lo está. Y hay dos cosas claras, en primer lugar que sobran propuestas y gente con empeño y talento, lo he visto y lo veo todos los días. En segundo lugar, hay que dejar hacer. Nos han diseñado una especie de techo de cristal (IVA, mecenazgo, normativa legal de autónomos) que es necesario revisar. Y a esos ámbitos donde hay influencia real sobre este tipo de abstracciones no tiene acceso todo el mundo. La responsabilidad individual, en todas y cada una de las decisiones que se tomen en estos tiempos que corren, va a ser lo que decida que futuro tendremos. Y lo que está más que claro es que unos tienen más responsabilidad que otros en el ámbito político, que es del que estamos hablando.

Y por último, lo que parece más obvio y menos peliagudo es que recuperar una institución como El Johnny solo puede darnos alegrías, a los músicos, a los programadores, a los aficionados, a los antiguos alumnos, a la fundación, a Madrid.

Es difícil hablar de plazos cuando aun no hay sentencias definitivas sobre el asunto, pero todo apunta a que El San Juan del siglo XXI está encarrilado y es un hecho que cuenta con un respaldo importante no solo de la comunidad cultural sino también de la política después de los recientes encuentros con PSOE, Podemos, Ciudadanos, Partido Popular y Ahora Madrid.

Web del Club de música y Jazz  //  Web de la fundación  //  Fb: El Johnny no se cierra  //  Fb: Club de música y Jazz San Juan Evangelista

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Sobre el autor

Dani

Sociólogo, con cierta afinidad por la tecnología, usuario de software libre y amante de la música, la cultura y las buenas relaciones sociales. A veces me llaman lanide.

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